Hoy que salí del trabajo iba de camino a la parada de buses a esperar el bus (obvio) cuándo estaba a punto de llegar pasó el bus, claro y si no hay nadie pues no se detiene, simple, pues yo me enojé y empecé a maldecir pues porque para que pase otro, hay que esperar mucho, pero me detuve a pensar: “¿Qué tal si me lograba ir en ese bus y pasaba algo?” entónces llegué a la conclusión de que hay cosas que no te pasan y es por algo.
Dejando atrás las triv
ialidades y exageraciones de que: “Quizá me hubiesen asaltado, etc” me puse a pensar que quizá simplemente no convenia, justo cuando llegué a la parada pasó una “coaster” claro, yo féliz porque es mucho más rápida, llevaba el asiento que a mi me gusta LIBRE y da la casualidad de que ya en camino me puse a pensar que probablemente si hubiera logrado irme en el bus, se hubiera ido por otra parte, porque últimamente están cambiando la ruta, entónces confirmé lo que había pensado antes, “Las cosas que no te pasan a ti, son por que no son para ti…” ya con este “refrán” que es “redundante” y puede que se lea “raro”, pero mi punto es que, ya sea como tu lo llames, destino, suerte, aunque yo le llamo amor de Dios
no pasan cosas que, quizá por nuestras desiciones nos tendrian/deberían de pasar y yo agradezco eso, así que de ahora en adelante cuando me pase algo que no está en mis planes, en vez de quejarme trataré de dar gracias por ello.
Y es que cuando a uno no le salen las cosas como fueron planeadas, vaya que si ostigamos y caemos mal, pero supongo que es porque somos orgullosos en cierta forma, ahora bien, mi mentalidad es que si algo no resulta, pues no resulta, trataré de llevar eso a otro tipo de cosas, claro está que, no solo por eso vas a hacer las cosas “descuidadamente“, siempre has las cosas con todo tu empeño y entrega (aunque a veces cueste).
Ya para despedirme quiero dejarte eso en mente: “Las cosas que no te pasan, no son para ti…” ya adelantando por si no te dan regalo de navidad…
vamos que es broma, seguro te dan algo

